lunes, 8 de diciembre de 2008

Se acabó lo bueno pero... ¡qué bien me lo pasé! (1ª parte)

Bien, aquí estoy otra vez, a la carga. Hoy, como os prometí, os contaré mi viaje. No esperéis literatura saliendo de mis dedos, porque yo no tengo el estilo de mis adoradas locas escribiendo. Ni tampoco su prodigiosa memoria, así que seguro que se me queda algo en el tintero. Pero lo importante, la esencia, ésa si la plasmaré. O al menos eso espero.

Dia 1: Lunes.

Me levanto (más o menos, porque casi no he dormido de los nervios) a eso de las cinco y media de la mañana. Tengo todo preparado en la puerta, esperando para irme. Salgo de casa cargada y con las piernas temblando, y paro a tomar un café antes de irme para estar más despejada. Me quedan ocho horas de viaje por delante. Ocho horas de nervios.

Conduzco, conduzco, conduzco... Me llega un mensaje: “¿Ya has salido?”. En la primera parada, tomo otro café y respondo: “Sí, estoy por Burgos”. Más nervios. Sigo conduciendo. Hago un par de paradas más, para echar gasolina y estirar las piernas, con sus correspondiente llamadas informativas.

Por fin, tras ocho horas interminables, llego a mi destino. “Estoy en un puente raro”, le digo a Prinn por teléfono. “Vale, ahora salgo a buscarte, que hay un camión en mi calle y no vas a poder pasar”. Mientras hablamos, la veo en una esquina. Saludos nerviosos, gritos, histeria dual... ¡Por fin! Al bajar del coche, las dos seguimos gritando y pegando saltos en la calle, nos importa un bledo que nos miren, ¿qué sabrán ellos? En su casa me espera otra sorpresa: su hija, mi “hija foril”, a la que también por fin puedo abrazar y comerme a besos. Es un amor, como su madre. Y guapa, muy guapa, como sus dos madres xD.

Comemos, y pasamos la tarde poniéndonos al día. Cuando nos cansamos, nos vamos de tiendas, deporte común entre la mayoría de las féminas que conozco, incluida yo. La verdad es que no gastamos mucho (Mordor es barato, mira tú), y volvemos a casa. Tras cenar, muertas de cansancio, conectamos el msn. ¡Está Sineh! Y su risa, y sus ojos (se digna a ponernos la cam, ella que es tan reacia), y sus medias que aparecen y desaparecen... Nos reímos mucho, claro está. Por fin, agotadas, nos despedimos de Sin con la promesa de vernos mañana. Un beso. Buenas noches. Hasta mañana amores.

Día 2: Martes.

Me levanto tarde. No me acordaba de que tantas horas conduciendo agotaban hasta éste punto. Estoy nerviosa porque hay que ayudar con los subtítulos y es muy tarde. Prinn me tranquiliza: ya están hechos cari. Sólo tienes que corregirlos, cosa sencilla. Vale. Pero el Papá de Prinn, un hombre encantador, tiene ganas de hablar, así que pasa una hora antes de poder ponerme a ello. Bueno, no importa. Subo el archivo y me confundo. Mensaje al móvil: “Subtítulos, Sandra, importante”. ¿Y qué quieres decirnos con eso, Ojosombra? Ah vale, ya lo cambio, que he subido los ingleses y no los traducidos. Perdona, los nervios y eso, ya sabes... (Sí chicos, Ojosombra ¡existe!)

Tras comer, Prinn quiere ver el capi. “No tía, que es tarde y tenemos que irnos, ya lo verás por el camino en el miniportátil” . La he convencido. De camino a Sevilla, me río viendo sus reacciones al verlo. Y sus caras, que le ha dao por poner caras para no aburrirse, jaja. Al salir de Sevilla conduce ella. Cuando por fin llegamos a Málaga, la tomtona se vuelve loca y nos manda por dirección prohibida. Claro, hay obras, ¿qué esperábais? Llamamos a las locas. “Id hasta el río, y dejadlo a la izquierda”. ¡Pero si el río SIEMPRE está a la izquierda! Más risas. Pero llegamos. Por fin, el hotel. Al bajar, a lo lejos, veo unas figuras, ¿serán ellas? ¿no? ¿sí? ¡SIIII! Locura, gritos (lo siento Sin, sabes que te lo dije), abrazos, emoción... Dejamos las maletas y nos vamos a cenar.

Los 100 Montaditos molan. Menudo invento. Está todo muy rico. Primeras fotos, turrón de lacasitos, risas y más risas, y mucha emoción y alegría de estar juntas por fin. Mandarina tiene que irse a casa, es tarde y mañana madruga. Nos despedimos de ella y luego nos vamos a una cervecería, fumamos mucho y de todos los colores (rosa y negro, sobre todo, qué descubrimiento), bebemos, hablamos y reímos.

Como ya es tarde, acompañamos a Sin a la parada de autobús. La espera es amena, se habla de plantas, el crecimiento arbóreo, los poderes de Niki con los metales, los toques de teléfono si estás en peligro... Los taxistas van pasando y parando delante, por si picamos. El mejor, el Mercedes tuneado, que termina yéndose cansado de nuestra no-reacción ante sus evidentes encantos xD. El autobús llega. Hasta mañana a todas.

Pero al llegar al hotel, que es monísimo, conecto el portátil un momento. Hay Wifi gratis, buen hotel xD. Y por supuesto, Sin acaba de llegar y se conecta. Prinn ya se ha dormido, pobrecita mía. Pongo la cam y le enseño a Sin lo monísima que está la loca mayor durmiendo. Más risas. Venga, que es tarde, nos vemos mañana. Besos.


Bueno, hasta aquí la primera parte. Más tarde escribiré la segunda parte. Espero no aburríos. Si es así, no me lo tengáis en cuenta, es por la emoción de recordar los buenos ratos y también la nostalgia de que vuelvan a estar lejos. Os quiero chicas, que lo sepáis.

1 comentario:

  1. ke wai^^ era pa veros corriendo a abrazaros con la musica de carros de fuego de fondo, i la gente diciendo, "ke acen estas corriendo a camara lenta??" XDDD
    en fin keremos mas!

    P.D: ves, yo si comento en los blogs de la gente aunke me produzcan atakes epliepticos... ***se va corriendo y llorando***

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