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martes, 8 de junio de 2010

Peleas de patio de colegio

Martes post-keynote. Ayer Apple presentó el nuevo iPhone 4. Y se lió parda, claro.

Hoy, los blogs y webs pro-Android y los pro-Apple nos delitan con (a veces) no-tan-sesudas conclusiones y/o comparaciones entre ambos SO y los terminales que los soportan. Y por supuesto, se vuelve a liar parda.

Lo que a muchos (que no todos) se les olvida es que:
  1. La competencia es buena. Más allá de "quién la tiene más larga", lo importante es que las mejoras de uno y otro lado azuzan a sus competidores a mejorar, lo que a la larga redunda en beneficio de sus usuarios.
  2. Nadie es mejor que nadie, y todos lo son al mismo tiempo. Y con esto me refiero a que, según las necesidades y/o gustos de cada usuario, así elegirá éste qué dispositivo comprar. Entrar en banales debates de quién hizo qué antes es absurdo y estéril.
  3. Pocas cosas quedan por inventar. Y las que queden, las invente quien las invente, al final terminarán siendo adoptadas o adaptadas por los demás. Si algo triunfa, todos quieren subirse al carro del éxito, algo muy humano.
  4. El márketing es importante. Y señores, Apple es una máquina de márketing: nos gusten o no su política o sus productos, al final, TODOS (los pro y los anti) hablamos de ella. Publicidad gratuita.
  5. Alguien tiene que marcar el camino. En telefonía, ha habido distintas empresas con su propia época dorada o su campo de especialización: Nokia, Motorola, RIM, Ericsson... Todas, en uno u otro momento, despuntaron con un terminal, un SO o unos diseños innovadores. Y los demás les siguieron. Y luego les superaron. Y después volvemos al punto número 1, y así hasta el infinito (y más allá, como en la peli de animación).
Por supuesto, también están las discusiones sobre si es mejor un sistema abierto o cerrado, una política u otra, y demás zarandajas. Yo, como no soy ninguna experta en la materia, no voy a entrar en eso, aunque me parece un debate interesante siempre y cuando se haga con argumentos sólidos, sentido común y respeto.

Pero lo que me crispa enormemente es asistir a las peleas de patio de colegio que se montan en la blogocosa en torno a este tipo de temas. Como ya me han dicho algunos en twitter recordando el refrán: "es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio".

Es que no cambiamos, oigan.

domingo, 7 de febrero de 2010

[Audiopost] De e-books, editoriales y futuribles

Imagen original de kozumel. Haz click sobre ella para ir a su flickr

En enero se desató el debate, tanto en los medios online como en la blogosfera, de si las editoriales en España van a perder el tren de los e-books. A raíz de esta entrada en eConectados surgieron otras voces dando su opinón, o contando su experiencia.


Yo de momento no tengo lector de e-books, aún son caros para mi bolsillo y esperaré a ver cómo evolucionan las cosas este año. Pero como lectora compulsiva, quiero dar mi opinión. No daré datos ni haré un examen sesudo de la situación, me limitaré a hablar como consumidora habitual de libros (en cualquier formato) y como ex-propietaria de un videoclub, por aquello de comparar situaciones.


E - Books Y Editoriales by Sxenia (10487 KB)
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sábado, 6 de febrero de 2010

Amagos: ¿picaresca, revancha o ninguna de las dos?

El otro día mi amigo @blogsmdmm publicó esta entrada hablando de lo que él opina de los llamados "amagos de portabilidad". Lo cierto es que me pareció una reflexión muy interesante, pero no pude dejar de pensar que no estaba totalmente de acuerdo con su punto de vista.

¿En qué sí estoy de acuerdo con él? Pues en que ciertamente el sistema que las compañías "grandes" han implantado en España en cuanto a tarifas es un asco y un auténtico lío con todo el rollo que él comenta de favoritos, horarios, establecimientos de llamada, etc. Eso sin contar que en general si no activas ese tipo de "beneficios" las tarifas son elevadas. Por suerte parece que algo está empezando a cambiar a ese respecto, gracias a la entrada de los OMV, que han traído la verdadera competencia en cuanto a precios (otro cosa son los servicios y la atención al cliente, que ahora no es el tema).

Pero no estoy de acuerdo con él en otras reflexiones (muy respetables, por supuesto) que cito a continuación:
Tú pides o te ofrecen (realmente no sé cómo va, nunca lo he hecho, estoy intentando "novelar" el asunto) y al final te quedas satisfecho. ¿Satisfecho? ¿O has caído en la trampa con la que ellos ya cuentan al igual que ya cuentan en los hipermercados con los hurtos que vaya a haber y ya lo "repercuten" en los precios? Te vuelven a dar otro teléfono baratito pero firmas otra condena y así nunca se rompe la rueda.
[...]
Y para completar el cuadro pues lo de los amagos que a mí directamente me parece un cachondeo y algo en lo que a la larga ganan las compañías aunque uno se quede tan pinturero con aquello de que le han dado un teléfono majísimo muy "barato".

Veamos, ¿es picaresca española o cumplida venganza?
Pues oye, supongo que un poco de ambas en algunos casos, o simplemente aprovechar "ofertas" en otros. O ninguna de las anteriores.

Entiendo que él habla no sólo desde su punto de vista, sino desde su propia experiencia, sin pretender generalizar. Pero el caso es que "cada uno es un mundo". Es decir (y ahora voy a hablar exclusivamente de mi caso), que si a mí me interesa quedarme en Vodafone porque mi uso así lo recomienda, pero renovar a un móvil "decente" (esto es relativo) o acceder a "tarifas promocionales temporales" es casi imposible por los medios que deberían ser normales (llamar al SAC) es poco menos que misión imposible cuando ya eres cliente porque dichas "promociones" las guardan para los "futuribles", lo único que me queda es hacer un amago. Y en los amagos, señores, se dan varias opciones:

  1. Que sólo quieras acceder a tarifas más ventajosas y/o descuentos: hablamos de tarifas promocionales que generalmente sólo ofrecen a futuros clientes y contratables únicamente durante un tiempo determinado. En este caso, no vuelves a "firmar condena", simplemente mejoras tus condiciones contractuales sin aumentar/atarte a una nueva permanencia.
  2. Que además de lo anterior, quieras un nuevo móvil: en este caso, sí has de firmar una nueva permanencia con su correspondiente penalización asociada en caso de que quieras romperla antes de tiempo, pero "a cambio" accedes a terminales de "gama alta" a "precios populares" normalmente reservados sólo a nuevos clientes.
¿A la larga ganan las compañías? Hombre, evidentemente ganar, ganan. Porque se aseguran de no perder clientes, con lo que el gasto que estos puedan hacer revierte directamente en sus arcas. Pero eso no significa que el cliente pierda. ¿Que al final vas a pagar el móvil a su precio de mercado o incluso más al cabo de los 18/24 meses de permanencia? Pues probablemente sí. Pero vas a hacerlo según tus posibilidades, casi como si lo pagaras a plazos, y eso teniendo en cuenta que tus llamadas/conexiones a internet/etc. las estás disfrutando y aprovechando, gasto que harías igual en otras circunstancias.

Es decir, lo que a mi amigo se le olvida, desde mi punto de vista, es que no todo el mundo puede permitirse pagar de 300 a 600 euros de golpe por un móvil libre de gama media-alta, y ya sea mediante amagos o portabilidades, para los menos pudientes (pero no menos cacharreros) éstas son las únicas opciones disponibles. Y obvia el caso de aquellos que no quieren móvil, sino únicamente descuentos o tarifas más ventajosas imposibles de conseguir de otra forma.

Además, respecto a que "así nunca se rompe la rueda", eso también es relativo. Nadie te obliga a pasar por el aro si tú no estás dispuesto a hacerlo. Por ejemplo, yo llevo siendo cliente de Vodafone desde que era Airtel, allá por 1998. Y desde hace unos cuantos años mediante los amagos he cambiado cada año de teléfono. Pero es que a mí no me interesaba irme de verdad, sino poder acceder a móviles de gama alta muy concretos. Hasta hace unos meses, mi uso demandaba las tarifas de Vodafone, por lo que no tenía problemas en renovar permanencias, ya que aún sin tenerlas no pensaba irme porque no me convenía. Pero ahora esto ha cambiado. Y he actuado en consecuencia, portando mi línea principal a otra compañía, y no aceptando la contraoferta. Por tanto, he roto el círculo.

Evidentemente, yo también estoy obviando cosas. Por ejemplo, a aquellos que hacen amagos únicamente para conseguir teléfonos que venderán inmediatamente en el "mercado gris". Quizá en estos casos sí podríamos hablar de picaresca pero... ¿no es lícito aprovechar las leyes de la oferta y la demanda si uno puede?

Para finalizar, un par de cosas más a modo de información: amigo @blogsmdmm, te preguntabas si eran las compañías las que llamaban o debías hacerlo tú para lo de los amagos. Normalmente has de ser tú el que llame. Las compañías suelen enviarte un SMS tipo "llame a tal nº para ver cómo va su solicitud de portabilidad", y cuando llamas te preguntan por qué te vas y llegado el caso te hacen una contraoferta. Si no llamas, lógicamente, no te van a ofrecer nada (cuidado que a veces sí llaman ellos, pero no es lo habitual).

Por otro lado, sabiendo que ahora mismo estás en Vodafone, te contaré un "truco": ahora mismo están ofreciendo temporalmente en su web una tarifa para particulares (sólo para migraciones, portabilidades y altas nuevas) llamada DiMinuto 8 céntimos. Pues bien, si te interesara contratar dicha tarifa en alguna de las líneas que ya tienes con ellos (ya sabes, para ahorrar), la única opción que te queda es llamar al departamento de Bajas y hacer el paripé. Yo ya lo he hecho en las dos líneas que me quedan con ellos (y que probablemente portaré en cuanto venza la permanencia en agosto).

En fin. Para variar me ha quedado un ladrillo, y aún así soy consciente de que me dejo cosas en el tintero. Pero ahí queda, que me canso, jeje.

martes, 26 de mayo de 2009

The very best

Hoy estoy "guerrera". ¿Por qué? Pues porque me hacen "gracia" las personas que defienden que lo suyo es lo mejor y lo de los demás es mierda. En cualquier ámbito. Ése tipo de posturas me sacan de mis casillas. Normalmente son pocos pero hacen mucho ruido, como ya debería estar harta de comprobar.

Es el llamado fenómeno fanboy, muy extendido entre los tecnópatas (aunque no limitado a ellos nosotros, ni mucho menos). Los hay de consolas, SO, gadgets y marcas de todo tipo. Los fanboys, como su nombre indica, siempre están defendiendo lo suyo sobre todas las cosas. Algo totalmente respetable, siempre y cuando no desprecien las opciones de los demás, y hagan su defensa con argumentos lógicos. Y lo peor no es eso, sino que además suelen hablar como si tuvieran la verdad absoluta. Pues no, señores, no la tienen.

El eterno debate sobre si es mejor tal o cual sistema operativo, o tal o cual hardware, es sencillamente un sinsentido. Porque las opiniones son como los culos: todo el mundo tiene una. Y lo que para mí es malo, o insuficiente, o cualquier otro calificativo, resulta que para el que tengo al lado puede ser la octava maravilla del mundo mundial, en función de sus gustos y/o necesidades.

Por poner un ejemplo, en el caso del mundillo maquero, que es por el que me estoy moviendo últimamente (y en el que estoy encontrando gente estupenda, dicho sea de paso), hay algunos puristas para los que un equipo no fabricado por Apple con OS X instalado en sus entrañas es poco menos que una aberración de la naturaleza. Hablan de ilegalidades, pérdidas de garantía, funcionamientos extraños y no sé cuántas cosas más. El tema de la ilegalidad en concreto es algo que les encanta. Pero curiosamente, sólo les debe parecer mal en el caso de OS X instalado en PCs, porque luego hablan sin empacho de piratear juegos, chipear consolas o incluso de jailbrakear el iPhone. ¡Toma doble rasero! Así me gusta, con un par.

A mí lo que de verdad me jode de la actitud de los fanboys - de cualquier tipo - es la falta de respeto. Porque normalmente, para atacar algo, esta gente no se limita a criticar al cacharro o al sistema operativo en cuestión, que sería lo suyo. No. Se permiten el lujo de denostar y menospreciar a todos aquellos que los utilizan, sin pararse a pensar en que a lo mejor, cuando alguien elige una cosa en lugar de otra, tiene sus razones. Razones personales e intransferibles, como el DNI. ¿Por qué voy a gastarme el dinero en algo que aunque para ellos sea la pera, yo no necesito? ¿Quienes son para decirme qué tengo o no tengo que comprar? ¿Me lo van a pagar ellos? ¿Quienes son para juzgarme, si no saben nada de mi vida, de mis necesidades, de mis posibilidades económicas; de mis circunstancias, en resumidas cuentas? ¿Acaso les digo yo a ellos lo que tienen que hacer/usar/comprar?

No, claro que no lo hago. Por varios motivos. El primero, que yo sí respeto las opciones de los demás, aunque quizá no esté de acuerdo con ellas. El segundo, que tengo educación, porque si no la tuviera, probablemente lo que haría sería mandarlos a la mierda. Así, sin anestesia. Y el tercero, porque si se me ocurriera intentar decirles lo que tienen que hacer/usar/comprar, me saldrían con la cantinela de que les estoy faltando al respeto. ¡Ja! Ahí es nada.

Señores fanboys: para poder exigir respeto, antes hay que respetar. De hipocresía y falsedad está el mundo lleno; y de cretinos con grandes ínfulas, también. Pero el respeto hay que ganárselo, y cuesta mucho. En cambio, perderlo no cuesta una mierda. Ustedes sabrán qué prefieren. Yo lo tengo claro, desde luego.

lunes, 6 de abril de 2009

¿Es peligroso escribir un blog?

Pues en algunos casos, parece que la respuesta es que sí. Este fin de semana los que seguimos a Privateer, autor de El listillo informático, nos hemos sorprendido con una entrada suya en la que narraba cómo un energúmeno (no se le puede llamar de forma menos suave, si acaso lo contrario) SE PRESENTÓ EN SU CASA amenazándole físicamente e insultándole porque se había visto reflejado en un par de entradas de su blog. Hay que decir que por supuesto, en ningún momento en esas entradas se menciona ningún nombre ni datos personales, por lo que, aún pudiendo saber, presuntamente, que el retratado era ese animal, no cabe excusa para semejante actuación.

Privateer ha cerrado el blog, al menos temporalmente, como consecuencia de este suceso. Me parece injusto, pero lo entiendo, pues lo primero es la familia y la integridad personal de uno. Pero yo, la verdad, no me quedaría ahí. Denunciaría a este "señor" por amenazas, que para más inri le fueron proferidas delante de su familia. Como es normal, Privateer comenta, en una mini-entrevista que le han hecho en BlogSTD, que ha pasado un mal fin de semana, y que aún no se le ha quitado el miedo del cuerpo, más teniendo en cuenta que el personaje en cuestión es compañero de trabajo (ahí es ná) y lo tendrá que ver hoy de nuevo, aunque esperamos que en otras circunstancias menos violentas.

Os dejo los enlaces, tanto a la entrada de Privateer en la que explica lo sucedido, que aún se puede leer en la caché de Google (aquí), como a los mensajes de apoyo y comentario del tema que han escrito algunos de sus compañeros de gremio y también bloggers: Homotecno, BlogSTD, El Destornillador, Al otro lado del mostrador o El comercial mayorista.

En mi caso, la verdad es que nunca he contado ninguna anécdota que me haya sucedido en la tienda, lo primero porque no son tan divertidas como las que pueden contar los tenderos informáticos, y la verdad, después de leer cosas como ésta, me reafirmo en que procuraré seguir sin hacerlo. Todos los que trabajamos de cara al público tenemos que sufrir, en algunos casos, gente maleducada y/o violenta, que piensa que por gastarse algo de dinero en tu establecimiento te está poco menos que salvando la vida. Y no señores, no se equivoquen, esto no es así. Por supuesto, cualquier comercio vive de sus clientes, pero hay clientes y clientes. Y yo siempre he sido de la opinión, incluso cuando he trabajado para otros en lugar de para mí misma, de que el cliente NO SIEMPRE TIENE RAZÓN, y, aún en caso de tenerla, LAS FORMAS SON IMPORTANTES, por ambas partes.

En fin, desde aquí muchos ánimos a Privateer, espero que todo se solucione pronto y de la mejor manera posible, y poder volver a leer sus anécdotas y echarnos unas risas sanas. Un saludo a todos.

jueves, 26 de marzo de 2009

Hoy siento vergüenza... ajena

La noticia con la que me he desayunado esta mañana me ha revuelto el estómago. Hablo de lo que ha pasado en las Adoratrices de Logroño, que han OBLIGADO a alumnas de 4º de la ESO a ver un montaje partidista, adoctrinador (entre otros muchos calificativos que por respeto no diré) y de dudoso gusto contra el aborto y de paso contra el actual gobierno. Podéis ver la noticia y el montaje en cuestión aquí.

No voy a entrar en debates de sí o no al aborto, porque cada cual tiene su opinión al respecto y es respetable, pero lo que han hecho en ese colegio es de juzgado de guardia. Han intentado manipular a unas adolescentes, adoctrinarlas aprovechándo su posición de fuerza, y eso es lo que me asquea.

Que un colegio católico esté en contra del aborto es lógico y normal, pero no lo es el hecho de que, con la excusa de "enseñarles" su postura, aprovechen para lanzar consignas antigubernamentales, califiquen al actual gobierno (que se ha elegido democráticamente, por suerte) de "radical", insinúen que en las próximas elecciones no se vote al PSOE, y pretendan que son ellos los que tienen la "verdad absoluta".

Pero el colmo de los colmos ha sido cuando, al llegar a casa y sentarme a comer, he tenido que ver en el telediario de todas las cadenas la noticia en primera plana, incluso con declaraciones de supuestos padres de alumnas del colegio que además decían que estaban totalmente de acuerdo con semejante dislate. ¿Estamos tontos o qué? ¿Desde cuándo a los padres les gusta que sus hijos vean fetos, vísceras, y demás casquería en aras de "un bien mayor"? ¿Serán ésos los mismos padres que luego se llevan las manos a la cabeza porque sus hijos "están mucho en internet y ahí hay muchos peligros", pero luego se quedan tan tranquilos si sus retoños son unos energúmenos, e incluso les sacan la cara frente a los profesores que se quejan, llegando hasta a amenazar y pegar a estos? ¿O serán los mismos que han "objetado" contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que precisamente lo que enseña son derechos humanos, respeto a la diversidad, y otras muchas cosas que son consideradas universalmente positivas? ¿En qué coño de sociedad vivimos, que no toleramos que a nuestros hijos se les niegue ni un sólo derecho, pero no nos sorprendemos de actitudes como la de este colegio?

Sinceramente, no tengo hijos y no sé si los tendré, ni cuándo, pero si yo fuera madre de alguna de esas chicas, habría montado un cirio que lo flipas. Claro, que yo jamás llevaría a mis hijos a un colegio concertado donde pudieran lavarles el cerebro. Y por supuesto, procuraría educarlos primero en casa, puesto que los colegios, institutos y universidades están para dar cultura y conocimientos, pero la EDUCACIÓN, con mayúsculas, hay que mamarla. Así nos va.

Casi prefiero que La Rioja sea noticia por el tópico del vino y la Laurel, porque al serlo por cosas como ésta, dan ganas de nacionalizarse guiri. Qué asco de vida.

sábado, 21 de marzo de 2009

El informe de Skype

Leo en 20 minutos (que por su parte remite a Baquía como fuente original) las conclusiones del estudio que la compañía Skype encargó a Zogby Internacional sobre la percepción que los usuarios tenemos de móvil y ordenador.

El estudio se realizó en EE.UU., Japón, Reino Unido y España, y los resultados son reveladores y, para mí, sorprendentes en cierta medida.

Y lo que me sorprende no son las conclusiones globales, sino las "particulares". Me sorprende que en España la gran mayoría tenga la percepción de que su móvil es una extensión del ordenador (un 47%) o que no noten diferencias entre el control que tienen sobre el móvil y el que tienen sobre el ordenador (un 53%). ¿Por qué me sorprende? Pues porque, siendo como es Japón pionero en esto de las nuevas tecnologías, y en el mercado de los teléfonos móviles y de los gadgets en concreto, el hecho de que en España seamos más conscientes de las posibilidades de un móvil (o PDA, o smartphone) como una extensión de nuestro ordenador es para mí chocante. Para bien, eso sí.

Y que EE.UU., paradigma del desarrollo, cuna del reverenciado iPhone, y repleto de multinacionales con ejecutivos-permanentemente-conectados-y-ocupados, también nos vaya a la zaga en esto, desde luego, como diría nuestro monarca, "me llena de orgullo y satisfacción". Los ingleses me la traen un poco al pairo, porque total, ellos son únicos y diferentes, y conducen por el lado contrario xD.

Ahora fuera de cachondeo, sí que es algo que me ha dejado bastante perpleja. Supongo que porque el deporte nacional, además de envidiar y joder al prójimo (bueno, vale, la siesta y el fútbol entran en esta categoría), siempre ha sido el afán por destacar, puesto que en el resto del mundo, seamos sinceros, no pintamos una mierda (hablo de la percepción que hay de España a nivel de política internacional, tanto dentro como fuera de ella). Así que, despuntar precisamente en esto, nosotros, que en lo de la conectividad solemos ir los primeros por detrás, con nuestras conexiones lentas y carísimas de ADSL, pues es todo un logro, qué queréis que os diga.

Porque seamos sinceros, mis queridos amigos geeks y tecnófilos: somos minoría. Y como somos minoría (una minoría cada vez más abultada, eso sí), esos porcentajes significan que incluso gente que no es amante de la tecnología al nivel que nosotros lo somos, sí es consciente de las posibilidades que ésta brinda. ¡Pero si incluso el otro día, un colega que no tiene ni idea, me preguntó por las tarifas Blackberry de push mail!

Desde luego, a mí los resultados del estudio éste me han levantado el ánimo. Al menos en algo ganamos a las todopoderosas potencias mundiales.

jueves, 12 de marzo de 2009

Free Blogger: contra la censura en Italia


Leo en Mangas Verdes que los bloggers italianos están pidiendo ayuda. ¿Por qué? Pues porque, como bien explica mmeida en su post, en Italia han tenido la brillante idea de crear una base de datos de bloggers para poder controlar lo que escriben, y por ende, lo que opinan, no vaya a ser que ofendan sus intereses o los de alguna corporación con la que tengan lazos los "ecuánimes" dirigentes del país.

Esto, señores, es querer poner puertas al campo. Controlar internet y lo que en ella aparece, aduciendo que puede haber "crímenes de opinión". En pleno siglo veintiuno, y en un país supuestamente del "primer mundo", civilizado y "democrático" (nótese la ironía), cohartar los derechos fundamentales me parece indignante.

Porque, no nos olvidemos, el derecho a opinar es eso, un derecho. Un derecho que debe tener límites, por supuesto: "Mi libertad acaba donde empieza la de los demás" (creo que era así). Pero en éste caso, ¿dónde queda la libertad de los bloggers italianos? ¿Dónde la crítica constructiva y el derecho a pensar por uno mismo, y expresar nuestros pensamientos?

No quiero imaginarme la que se armaría si algo así se propusiera, y aún peor, aprobara (como así ha ocurrido en Italia), en nuestro país. Por suerte, parece ser (y digo parece porque en los tiempos que corren ya me espero cualquier cosa) que nuestra Constitución lo deja clarito: la libertad de expresión es un DERECHO.

Resumiento, lo que hoy les pasa a ellos, cualquier día nos puede pasar a nosotros y nos piden ayuda, a lo que yo desde luego me apunto. Para solidarizarnos, debemos hacernos una foto con la leyenda "Free Blogger" y enviar un correo con los siguientes datos (estos datos los copio tal cual de Mangas Verdes):

  • Para: freeblogger@beppegrillo.it
  • Asunto: tu nombre
  • Texto: la dirección de tu blog
  • Archivo adjunto: una foto tuya con la leyenda ‘FREE BLOGGER’

En fin. Recomiendo que leáis el post de Mangas Verdes, él lo explica mucho mejor que yo, y por supuesto, si vuestra conciencia así os lo dicta, que apoyéis la iniciativa. Yo ya lo he hecho.

Vía: Mangas Verdes

domingo, 8 de marzo de 2009

Las mujeres en Internet: mi experiencia

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la mayoría de los blogs y páginas creados por y para mujeres están de celebración. No me parece mal, pero sinceramente es algo que me deja bastante indiferente, porque creo que los logros de la mujer son algo que debería estar en el día a día, y no servir para bombardearnos con programas, reportajes y publicidad una vez al año.

Pero sí me ha hecho volver a reflexionar sobre el papel de las mujeres en Internet y todo lo que se cuece en ella. Varias veces he tocado el tema con nacu, tía estupenda y colaboradora del Blog de Serantes. Y ambas pensamos lo mismo: a pesar, o precisamente por ello, de que las mujeres seguimos siendo una minoría en la red, sobre todo en sitios que tratan temas tecnológicos, en pocos lugares se nos acepta y apoya tanto.

Los chicos que están en este mundillo nos tratan como a reinas, reconocen nuestra valía y nos incluyen en sus proyectos como uno más. Al menos los que yo trato y conozco. Es cierto que quizá esto, sobre todo al principio, no esté exento de cierto halo de "morbosidad" (por definirlo de alguna forma), en el sentido de que una chica en un blog de tecnología es también un reclamo precisamente porque somos "raras avis". Pero ese halo desaparece tan pronto como aparece, casi instantáneamente, para dar paso a reconocimiento sincero y apoyo igualitario.

Al menos así es como yo lo vivo, antes y ahora. Todos los hombres con los que he tratado en la red, primero se sorprenden (gratamente) de que siendo mujer me interesen y "controle" determinados temas, y rápidamente me hacen partícipe de sus inquietudes; soy una igual y actúan en consecuencia.

Y eso es algo que ocurre sin ningún esfuerzo por mi parte. Eso es, precisamente, lo que diferencia Internet de otros ámbitos de la vida. En cualquier otro sitio, una mujer tiene que luchar por demostrar que está al mismo nivel que los hombres, en Internet no. En ciertos círculos, sobre todo laborales, se resisten a que una mujer ocupe cargos de responsabilidad o simplemente sea tratada como una igual, equiparada en todo a los hombres. En Internet no; de hecho, nos abren las puertas de par en par, quieren saber lo que pensamos, porque saben que vemos las cosas desde otra perspectiva, y compartir y debatir nuestros puntos de vista es algo enriquecedor.

Por supuesto, puede que esto que digo no sea así en todos los ámbitos internautas. Sólo puedo hablar desde mi experiencia, pero para mí ha sido tal como lo cuento. Es curioso que, la tan criticada red de redes, sea precisamente el sitio donde más y mejor se ha avanzado en la tan cacareada igualdad. Quizá, en ciertas cosas, en lugar de denostarla y mentir sobre ella, la sociedad debiera tomar ejemplo de "la Red". Seguramente nos iría mejor a todos.

Créditos: imagen original de MissTigri.

viernes, 6 de marzo de 2009

Linux, OS X o Windows: ¿Por qué limitarnos a un sólo SO?

Últimamente, debido a mi reciente "reconversión" hacia Mac, estoy leyendo muchos blogs y foros sobre el mundo Apple. Al principio, como es lógico, se trataba de investigar y sacar la mejor información para llevar a cabo mi "hackintosh", y una vez logrado mi objetivo, ha pasado a ser búsqueda de aplicaciones, opiniones o tutoriales sobre las posibilidades de OS X y sus programas.

Como ya os comentaba al final del tuto, en la semana y poco que llevo con el sistema operativo de la manzanita instalado en mi pequeñín la verdad es que no he arrancado desde Windows más que en contadas ocasiones, y únicamente porque o los programas que quería utilizar no los conozco en su versión Mac, o porque no me queda más remedio si quiero hacer determinadas cosas con mis PDAs, por ejemplo (al menos que yo sepa).

Pero eso no quiere decir que reniegue de Windows. Reconozco que en éste corto plazo de tiempo, cosas que antes me sabía de memoria sobre Win ahora ¡se me han olvidado! (en una semana, increíble), y que el entorno Mac me gusta más en casi todos los sentidos. Pero, ¿por qué renunciar a todo? Si mis necesidades no son profesionales, me gusta cacharrear y probar cosas, y no me da miedo lanzarme a la aventura, ¿por qué decir que tal o cual SO es mejor que otro y defenderlo hasta lo indefendible, en algunos casos?

Esto que comento es el denominado fenómeno "fanboy", que se da mucho en el ámbito de los Sistemas Operativos, pero no se reduce a él, claro está. Desde mi punto de vista, cada SO tiene sus puntos fuertes y su puntos débiles, visto sobre todo desde la perspectiva del uso que le demos a un ordenador. Evidentemente, según nuestras necesidades, nos irá mejor uno u otro SO, o simplemente nos gustará más, pero personalmente nunca he entendido el fenómeno "fanboy" en su sentido más destructivo.

Además, en estos tiempos, me parece contraproducente. Es absurdo, desde mi humilde opinión, limitar nuestras miras. Nosotros, los internautas, que defendemos la libertad de expresión (siempre desde el respeto, eso sí) y las bondades de internet para aquello de acceder a la información y descubrir cosas nuevas, paradójicamente luego somos (o son, algunos) los más "fanboys", restrictivos e incluso intolerantes cuando se trata de "defender" un SO frente a otro. Y eso que ahora, precisamente, es cuando más fácil tenemos el acceso a casi cualquier SO en nuestros equipos, bien sea porque podemos permitirnos tener uno de cada, o por los "hacks", o por la virtualización. Eso, en lugar de ser una "guerra" permanente, debería ser algo que nos enriquezca. Tenemos a nuestro alcance herramientas para hacer todo (o casi todo) aquello que necesitemos, sea en uno u otro SO.

Por supuesto, es únicamente mi punto de vista, no una verdad absoluta. Pero es algo de lo que, aunque ya era consciente, lo he sido más en esta semana. Curiosamente, instalar OS X en mi pequeñín me ha hecho darme cuenta de que mis reticencias hacia Linux han sido siempre una patraña. Lo sentía complicado, en el sentido de que hace falta tener ciertos conocimientos para sacarle el mayor partido. Pero resulta, mira tú por donde, que al hacer el hack he tenido que usar el famoso Terminal, con sus códigos y órdenes, que era justo aquello que me amedrentaba de Linux. Y no me ha dado miedo hacerlo. Lo he hecho, y lo he hecho bien. He abierto los ojos y he caído en la cuenta de que me mentía a mí misma, de que estaba haciendo justo lo que más odio: juzgar algo de antemano y sin conocerlo realmente. Ahora, el siguiente paso es precisamente solucionar mi ignorancia: instalar una distro Linux en mi equipo y utilizarla, conocerla, para al menos descubrir por mí misma si me gusta o no.

En fin, siento daros el tostón una vez más. Pero sinceramente, creo que éste es un debate necesario, y más en estos tiempos, en los que, a pesar de la crisis, o precisamente por ella, en lugar de encerrarnos en nosotros mismos deberíamos ser capaces de romper barreras y agudizar el ingenio para sacar el mayor partido a lo que ya tenemos. La tecnología es una herramienta, y sólo tenemos que aprender a usarla, sea del color que sea, para lograr nuestros objetivos y necesidades.

Y vosotros, ¿qué opináis?